martes, 31 de marzo de 2015

Científico dice haber encontrado pruebas de la existencia de Dios

Tomado de: http://www.kienyke.com/noticias/cientifico-dice-haber-encontrado-pruebas-de-la-existencia-de-dios/ El paradigma que indica que los científicos son ateos, parece haberse roto. Mucha polémica ha despertado en la comunidad científica la teoría de uno de los investigadores más respetados de los últimos tiempos. El físico teórico Michio Kaku afirma haber creado una teoría que puede apuntar a la existencia de Dios. Kaku dice haber encontrado evidencia de que la acción de una fuerza “lo gobierna todo”. Para explicar su teoría, el físico hizo uso un “semi-radio primitivo de táquiones” (que son partículas teóricas capaces de “despegar” la materia del universo o el contacto de vacío con ella, dejando así todo libre de las influencias del universo que les rodea),con tecnología creada recientemente en 2005. El estadounidense, que ganó su prestigio en el mundo científico por ser el creador de la teoría de las super cuerdas cósmicas la cual explica la existencia del todo, considera que Dios “es un gran matemático”. “Estamos en un mundo hecho por reglas creadas por una inteligencia”, señala. Según Michio, vivimos en un “Matrix”: “He llegado a la conclusión de que estamos en un mundo hecho por reglas creadas por una inteligencia, no muy diferente de su juego de ordenador favorito, por supuesto, más complejo e impensable”. Agrega que el comportamiento de la materia a escala subatómica, afectado por el semi radio primitivo de taquiones, un diminuto punto en el espacio, por primera vez en la historia, totalmente libre de cualquier influencia del universo, la materia, la fuerza o la ley se percibe de una forma inédita el caos absoluto. Créeme,todo lo que llamamos azar hoy no tendrá más sentido. Para mí está claro que estamos en un plano regido, por reglas creadas y no determinadas por azares universales”, dijo el científico.

lunes, 23 de febrero de 2015

Honra a la Naturaleza y al Espiritu Celestial

Tomado de Facebook: Crónicas de la Tierra sin Mal con Vilma Stella Castillo Muñoz y 20 personas más Ten tus cuatro puntos cardinales, sentados. Adora al cielo y al gran espíritu Respeta al suelo y a la madre tierra Estate en tu lugar Reposa la mirada en el horizonte Y descansa tu columna como lo hace el árbol de la vida Y sé, se tu mismo y entrega Para que el árbol se haga grande Debe de tener unas raíces fuertes Estate en ti mismo, respétate Y cuando ya encuentres tu fuerza Entonces, vuela como el águila Utiliza tu agudeza visual Su fortaleza y su ligereza unidas Amanece por la mañana Mira al sol que sale Une tu corazón con el astro En tu silencio sagrado Deja que el viento Acaricie tus sueños De un mañana próspero Lleno de vida y alimento Báñate en el río Siente el agua por tu cuerpo Moja tu alma sumergida En la clara pureza del frío Descansa tu cuerpo en la tierra Siente su profunda sabiduría El amor rodeará tu esencia Y la verdad alcanzará tu vida El espíritu de Manitú Vive en todos nosotros Cada trozo de su ser Es una estrella de nuestro cuerpo Todos somos el universo Y el respeto por tu vida Y el amor a tu corazón Es la apertura al infinito Hacia el mundo y sus gentes... Que el gran espíritu esté contigo Y te proteja siempre... Tatanka Yotanka (Toro Sentado 1831-1890) Jefe Sioux

martes, 3 de febrero de 2015

Las bases bioquímicas del amor

Tomado de: https://racionalidadltda.wordpress.com/2015/02/03/las-bases-bioquimicas-del-amor/ Las bases bioquímicas del amor Publicado el febrero 3, 2015 por experimentosemar • Publicado en Economía del comportamiento • Deja un comentario 999 Resumen elaborado por: Ismael Estrada Cañas Mariposas en el estómago, manos sudorosas, corazón a mil, “la persona de mi vida”, “mi amor eterno” y todas esas cursilerías que se nos ocurren son solo un desequilibrio mental ocasionado por las sustancias químicas que habitan en nuestra cabeza. Los sexólogos sostienen que entre los cinco y los ocho años de edad las personas creamos mapas, redes y circuitos intracerebrales que determinan por qué nos enamoramos de unas personas y no de otras, pero, en el mejor de los casos, este sentimiento no es más que la necesidad de la parte más primitiva de nuestro cerebro de transmitir el ADN a las siguientes generaciones y perpetuar la especie. Por esto los científicos más radicales afirman que el amor no existe. Según la bioquímica, se trata simplemente de una borrachera causada por un explosivo cóctel de Dopamina, Norepinefrina y Serotonina, tres neurotransmisores que produce el cerebro y que son los responsables de que algunos compren ramos de rosas rojas, que otros pasen horas decidiendo con su pareja quién cuelga primero y que los despechados quemen sus últimos cartuchos de dignidad rogándole de rodillas a su ex. De todos modos, nadie puede negar que si el amor es una enfermedad, todos queremos contagiarnos y que, por más que digan que no existe, pasa igual que con las brujas: no hay que creer en él, pero de que lo hay, lo hay. En vez de pintar corazones, los enamorados deberían pintar cerebros flechados, pues es ahí donde nace y muere el amor. Los principales responsables son los neurotransmisores, sustancias químicas que aumentan o disminuyen según los sentimientos y que envían señales al cuerpo sobre lo que debemos sentir. Los neurotransmisores son los culpables de tragas malucas, tusas y hormonas fuera de control. La Dopamina es especialista en poner nuestro cerebro patas arriba. Cuando su secreción se dispara nos hace aumentar la atención en la persona que nos gusta, nos motiva a hacer todo tipo de cosas para impresionarla y es la causante de que pasemos noches sin dormir y perdamos el apetito sólo por estar pensando en “ese ser maravilloso”. La Norepinefrina, por su parte, nos convierte en ese “alguien especial” con el que todos sueñan. Cuando sus niveles aumentan nos convertimos en las parejas ideales, puesto que mejora nuestra memoria y permite que recordemos pequeños detalles de la otra persona y los felices momentos que hemos compartido juntos. Cuando la Dopamina y la Norepinefrina aumentan, por lo general la Serotonina disminuye. Esto produce en nosotros una especie de ceguera que solo nos permite ver las cualidades y omitir los defectos de nuestra pareja. Los bajos niveles de Serotonina también nos vuelven un poco obsesivos, porque por su culpa no podemos pasar ni un minuto sin dejar de pensar en nuestra media naranja. De hecho, los psiquiatras sostienen que el amor es un estado de desequilibrio bioquímico del cerebro muy parecido a sufrir un trastorno obsesivo-compulsivo. Para el cuerpo el amor es lo mismo que el miedo. En ambos casos el sistema nervioso vegetativo libera grandes cantidades de Adrenalina, conocida como “la hormona del estrés”, que pone al organismo en estado de máxima alerta. El corazón se pone a mil porque necesita bombear más sangre a las células. Las mariposas en el estómago aparecen porque allí se disminuye el riego sanguíneo, ya que es más urgente dirigirlo a músculos como las piernas, por si es necesario huir. Tanta sangre en las piernas puede producir una sobreexcitación nerviosa y por eso las rodillas comienzan a temblar. La sangre también disminuye en las manos, por eso quedan heladas. Lastimosamente, el enamoramiento dura aproximadamente cuatro años, o por lo menos eso aseguran antropólogos y neurobiólogos, quienes sostienen que después de este tiempo el cerebro se acostumbra a los volúmenes secretados de Feniletilamina, Dopamina, Noradrenalina y Serotonina; de modo que se vuelve insensible a sus efectos. Cuando esto ocurre la sustancia clave es la Oxitocina, conocida como la “hormona del apego”. Cuando esta hormona entra en acción el enamoramiento habrá terminado para dar paso al amor sexual maduro. La Oxitocina es la responsable, por ejemplo, de que las parejas sientan una fuerte unión después de una relación sexual. Nuestros sentimientos son fenómenos bioquímicos que tienen origen en nuestro cerebro, no en nuestro corazón, de modo que si el amor está en la cabeza, el desamor debe habitar en el mismo lugar. Todos los despechados pasan por dos etapas. La primera es un estado de negación en el que la Dopamina y la Norepinefrina se disparan y ponen a la persona en máxima alerta ante el peligro de perder a su pareja. Aquí es cuando los desesperados se aparecen con mariachis a las cuatro de la mañana y piden perdón de rodillas si es necesario. Si quien se asoma a la ventana no es la “ex” sino su nueva pareja, el entusado no tendrá más opción que entrar a la segunda etapa: la resignación. Aquí la persona por fin entiende que la lucha por su ser amado es caso perdido y sus niveles de Dopamina empezarán a disminuir drásticamente. Los rompimientos son dolorosos porque cuando a alguien lo “echan” o le piden “un tiempo” su cerebro comienza a extrañar las sustancias químicas que lo hacían feliz. Pero después del despecho su organismo estará a la espera de que alguien más le active los neurotransmisores y lo haga volver a sonreír. Mientras se encuentra a ese “nuevo amor” los médicos recomiendan comer chocolate para aumentar los niveles de Serotonina y hacer ejercicio para liberar Adrenalina… y verse a sí mismos más atractivos. Sin embargo, una tusa mal manejada puede hacernos tocar fondo, e incluso puede llevarnos al suicidio (o cualquier otra estupidez). Cuando nos abandonan sentimos tristeza, rabia y ansiedad, tres sensaciones asociadas a la depresión. Según los expertos, la parte más crítica de una tusa dura entre tres y seis meses. Si después de ese tiempo el despecho continúa, el duelo se ha vuelto patológico y lo más recomendable es buscar ayuda psiquiátrica. Después de todo, el amor es como una traba. Las endorfinas que se producen en el cerebro están compuestas casi por las mismas sustancias que el opio, por lo que los enamorados experimentan sensaciones muy similares a las que producen algunos estupefacientes. Los enamorados se vuelven dependientes de su pareja y sufren igual que un alcohólico cuando no tiene ni una gota en la botella. Los cinco sentidos del amor Aunque no huela a nada, todos los seres humanos venimos con perfume incluido. Sin darnos cuenta, vivimos envueltos en una capa de feromonas, que son las hormonas encargadas de atraer sexualmente a otra persona. Por eso se dice que el amor es ciego pero tiene muy buen olfato. Un beso ejercita 30 músculos de la cara, duplica la frecuencia cardiaca y produce varias hormonas que aumentan las defensas del organismo. Durante un beso apasionado, las personas intercambian unas 40.000 bacterias, la mayoría de ellas inofensivas e incluso con propiedades desinfectantes. Además, la punta de la lengua es la parte del cuerpo con más terminaciones nerviosas, lo que garantiza una explosión de sensaciones agradables. Una caricia en el lugar y el momento indicado es casi milagrosa. Rozar suavemente la piel disminuye la presión arterial, aumenta la cantidad de oxígeno en las células, mejora el sistema linfático y, lo mejor de todo: descarga una avalancha de endorfinas que producen una gran sensación de placer y bienestar, por eso las llaman “hormonas de la felicidad”. Según los antropólogos, existe una razón evolutiva para que el sexo masculino “se enamore por los ojos”. Durante millones de años, los hombres han buscado parejas que luzcan jóvenes, sanas, fértiles y con caderas anchas para que garanticen una buena descendencia. Pero si los hombres se enamoran por los ojos, las mujeres lo hacen por los oídos. El cerebro femenino está programado para fijarse más en la “belleza interior”, por eso tienen una mayor facilidad verbal que los hombres. Esto se debe principalmente a la hormona del Estrógeno, que aumenta durante la mitad del ciclo menstrual y las vuelve más amables y conversadoras. Un dato curioso… y quizás polémico… Algunos científicos afirman que los seres humanos estamos programados para tener varias parejas. Para ellos, el amor es solo un adorno que se le pone a la necesidad de transmitir el ADN a las próximas generaciones. Desde esa perspectiva, la infidelidad es un comportamiento completamente racional, pues tener varias parejas aumenta considerablemente la probabilidad de reproducirnos. Nota: Esta columna es un resumen de algunas ideas expuestas en: Barfield, T. (1997). Diccionario de antropología. Londres: Siglo XXI Editores. Brater, J. (2004). Lo que Fleming nunca contaría. Barcelona: Editorial Ma Non Troppo. Brater, J. (2005). Lo que a Fleming nunca le preguntaron. Barcelona: Editorial Ma Non Troppo. Cameron-Blandler, L. (2002). Solutions: Enhancing Love, Sex and Relationships. Moah, Utah: Real People Press. Fisher, H. (1994). Anatomía del amor. Historia natural de la monogamia, el adulterio y el divorcio. Barcelona: Editorial Anagrama. Fisher, H. (2004). Por qué amamos. Naturaleza y química del amor romántico. Madrid: Editorial Taurus. Fromm, E. (1956). El arte de amar. Barcelona: Ediciones Paidós.

domingo, 1 de febrero de 2015

La esclavitud, una visión de osho

Tomado de: Pejecita Amor de facebook EL ESCLAVO UNO DE los problemas que tiene que encarar todo ser humano es el mundo en el que ha nacido. Su ser y las intenciones del mundo no van a la par. El mundo quiere que sea útil, que sea un esclavo, que sea utilizado por los que tienen poder. Y natural­mente, el hombre está resentido por esto. Quiere ser él mismo. El mundo no le permite a nadie ser lo que se supone que es por naturaleza. El mundo intenta amoldar a todas las personas a su conveniencia: útil, eficiente, obediente, pero nunca rebelde ni afirmándose, ni declarando su propia individualidad, sino siendo servil, casi como un robot. El mundo no quiere que seáis seres humanos, quiere que seáis máquinas eficientes. Cuanto más efi­cientes sois, más respetables, más honorables. Y esto es el origen del problema. Nadie nace para ser una máquina. Es una humillación, una degradación; es quitarle al hombre su orgullo y su dignidad, des­truirlo como ser espiritual y reducirlo a una entidad mecánica. En consecuencia, todos los niños empiezan a cerrarse desde el principio, cuando se dan cuenta de las intenciones de la socie­dad, de los padres, de la familia, del sistema educativo, de la na­ción y de la religión. Se empiezan a volver defensivos a conse­cuencia del miedo, porque se tienen que enfrentar a una fuerza tremenda. Son tan pequeños y frágiles, tan vulnerables, tan in­defensos, tan dependientes de las mismas personas de las que se tienen que defender.. El problema se complica más aún porque el niño se tiene que defender de las personas que creen que le quieren. Y proba­blemente no estén mintiendo. Las intenciones son buenas pero carecen de conciencia; están totalmente dormidos. No saben que son marionetas en manos de una fuerza ciega que se llama so­ciedad, todas las instituciones y los intereses creados juntos. El niño se enfrenta a un dilema. Tiene que luchar contra los que ama, y además cree que le aman. Pero lo curioso es que la gente que le quiere, no le quiere tal como es. Le dicen: «Te que­remos, sí, te queremos, pero sólo si sigues nuestro camino, si si­gues nuestra religión, si te vuelves obediente como nosotros.» Si te vuelves parte de este extenso mecanismo, donde vas a vivir el resto de tu vida…. no tendrá sentido luchar contra él porque te aplastará. Es más sensato rendirse y aprender a decir sí, te guste o no. Reprime tu no. Se espera que digas sí a todo en cualquier condición, en todas las situaciones. El «no» está prohibido. «No» es el pecado original. La desobediencia es el pe­cado original, y después la sociedad se toma la revancha con cre­ces. Esto provoca un gran miedo en el niño. Todo su ser quiere afirmar su potencial. Quiere ser él mismo porque si no fuera por esto, la vida no tendría sentido. A menos que lo haga no será fe­liz, no estará alegre, satisfecho, contento. No se sentirá cómodo, siempre estará dividido. Habrá una parte de su ser, la más in­trínseca, que siempre estará hambrienta, sedienta, frustrada, incompleta. Pero estas fuerzas son enormes y es muy arriesgado luchar contra ellas. Naturalmente, poco a poco, todo niño aprende a defenderse, a protegerse. Cierra todas las puertas de su ser. No se expone a nadie, empieza a fingir. Comienza a ser un actor. Actúa según las órdenes que le dan. Si surgen dudas, las reprime. Si su natura­leza se quiere afirmar, se reprime. Si su inteligencia le dice: «No está bien, ¿qué estás haciendo?», renuncia a ser inteligente. Es más prudente ser un retrasado, no ser inteligente. Cualquier cosa que te enfrente a los intereses creados es peligrosa. Y es arriesgado abrirte, incluso a las personas más próximas. Por eso todo el mundo se ha cerrado. Nadie abre los pétalos sin miedo, corno una flor, danzando al viento y bajo la lluvia, bajo el sol…, tan frágil pero sin miedo. Estamos viviendo con los pétalos cerrados, con miedo de ha­cernos vulnerables si los abrimos. De modo que todo el mundo usa escudos de todo tipo, te escudas incluso detrás de la amistad. Parecerá contradictorio, porque la amistad significa estar abier­to el uno al otro, compartir vuestros secretos, compartir vues­tros corazones. Todo el mundo vive lleno de contradicciones, La gente utiliza la amistad, el amor y la oración para escudarse. Cuando quieren llorar, no pueden; sonríen, porque la sonrisa es un escudo. Cuando no quieren llorar, lloran, porque en deter­minadas ocasiones las lágrimas pueden actuar de escudo. Nues­tra risa sólo es un movimiento con los labios, y tras ella escon­demos la verdad: nuestras lágrimas. Toda la sociedad se ha desarrollado en torno a una idea que básicamente es hipócrita. Tienes que ser lo que los demás quie­ren que seas, no lo que eres. Por eso todo se vuelve falso, ficti­cio. Mantienes la distancia incluso en la amistad. Permites a los demás que se acerquen sólo hasta un cierto punto. Si alguien se acerca demasiado quizá pueda ver detrás de tu máscara. 0 quizá se dé cuenta de que no es tu cara sino sólo una máscara, y tu cara está detrás. En el mundo que hemos estado viviendo hasta ahora todas las personas han sido mentirosas y falsas. Mi visión del nuevo hombre es la de un rebelde, la de un hombre que está buscando su ser original, su rostro original. Un hombre que está preparado para renunciar a todas las más­caras, todas las pretensiones, todas las hipocresías, y mostrarle al mundo quién es en realidad. No importa que te amen o te cri­tiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo. Aunque te crucifiquen, tú seguirás estando sa­tisfecho e inmensamente complacido. Un hombre de verdad, un hombre sincero, un hombre que conoce el amor y la compasión y que comprende que la gente está ciega, inconsciente, dormida, espiritualmente dormida… Hacen las cosas medio dormidos. Has estado condicionado du­rante tanto tiempo, tantos años, toda tu vida, que deshacerte del condicionamiento también te llevará un tiempo. Te han cargado con toda clase de ideas falsas, mentiras. Te llevará un tiempo re­nunciar a ellas, reconocer que son falsas y ficticias. En realidad, en cuanto te das cuenta de que algo es falso no es difícil renun­ciar a ello. Cuando reconoces lo falso como falso se cae por su propio peso. Basta simplemente con reconocerlo. Se rompe tu conexión, tu identidad. Y cuando desaparece lo falso, aparece lo verdadero con toda su novedad, toda su belleza, porque la since­ridad es belleza, la honestidad es belleza, la autenticidad es be­lleza. Simplemente ser tú mismo es ser bello. Tu conciencia, entendimiento y valentía de que estás deci­dido a encontrarte y tu compromiso con esto disolverá todos los rostros falsos que te han sido adjudicados por los demás. Ellos también son inconscientes (tus padres, tus profesores), no te en­fades con ellos. También son víctimas como tú. Sus padres, los profesores y los sacerdotes han corrompido sus mentes; tus pa­dres y tus profesores te han corrompido a ti. Nunca se te ha ocurrido pensar que fuese incorrecto lo que te enseñaban tus pa­dres (que te quieren), tus profesores o tus sacerdotes. Pero es in­correcto y ha creado un mundo incorrecto. Es totalmente inco­rrecto. Y la prueba se extiende a lo largo de toda la historia: las guerras los crímenes, las violaciones… Millones de personas han sido asesinadas, degolladas y que­madas vivas en nombre de la religión, en nombre de Dios, de la li­bertad, de la democracia, en nombre del comunismo; bellos nom­bres. Pero lo que sucedió al amparo de esos bellos nombres es tan desagradable que un día el hombre mirará a la historia como si fuese la historia de la locura, no la de una humanidad sana. Osho

martes, 6 de enero de 2015

¿Porqué DIOS Y CIENCIA?

Viendo el siguiente texto en internet, má precisamente en facebook, de la página: the way, the truth and the life "La parte 4 de nuestros cinco parte serie. Quien no ha visto la película Los diez mandamientos mirando Charlton Heston? Ha pasado en la televisión cada Semana Santa, siempre recuerdo. Es la historia de Moisés tomados de la Biblia, con una licencia artística. Moisés nació en Egipto en 1571 A.C. de un israelita par. Los israelitas estaban esclavos que fueron usados en la construcción de proyectos. En un intento de controlar la población de estas personas el faraón ( el egipcio gobernante ) decretó que todos los hombres los niños debería ser asesinado al nacer. Cuando Moisés nació, su madre se acercó con un ingenioso plan para salvar su vida. Ella hizo una canasta y recubierto de alquitrán. Ella puso Moisés en la canasta y la dejaba flotando en las vías navegables en el lugar donde la hija del faraón fue a bañarse.  La hermanase  escondió cerca y vio cuando la  hija del faraón encontró el niño que fue trasladado por la compasión y decidido presentarlo a él, el niño,  como su propio hijo. La hermana se involucró en la escena y sugirió a su madre como un adecuada cuidadora  para el bebé. La princesa llamó al niño Moisés, por que  salvado del agua. Moisés como un hombre eventualmente descubrió su patrimonio y fue utilizado de Dios para guiar los israelitas a la libertad. Qué pasó después de esto es importante para responder a nuestra pregunta, " ¿Por qué haría DIOS esto, porque quiere hacer un hombre?' En su viaje a través del desierto, los israelitas estaban acamparon en el Monte Sinaí. La gente se reunió en la base de la montaña. La gloria de Jehová bajó sobre él en forma de gruesas nubes. Hubo un trueno y relámpagos y el sonido de alta trompeta. El Señor bajó en ella como fuego y anunció el leyes que él necesita su gente para vivir. Moisés repitió las palabras a la gente y las  escribieron. Moisés fue invitado a subir la montaña y reunirse con el Señor. Él se quedó allí Durante cuarenta días. Dios escribió las leyes sobre tablas de piedra y les dio a Moisés. Durante siglos el pueblo de Israel intento vivir por estas leyes y continuamente fracasó y se quedó lejos de adorar al Señor. En cambio se adoraban los falsos dioses de los pueblos vecinos cometiendo abominación a los ojos de Jehová. Anteriormente hemos afirmado que la sangre tiene que ser derramada para cubrir el pecado. La Ley incluía un sistema de animal sacrificio para expiar el pecado.  De hecho, era la ley que me enseñó mi pecado. Nunca habría sabido que convenía, que  estaba equivocada cuando la Ley no hubiese dicho: " no debes codiciar.'[ Pero sin utiliza este Comando para despertar todo tipo de covetous deseos dentro de mí! Si no hay derecho, el pecado no tendrían que poder. Una vez viví sin entender la ley. Pero cuando aprendi el mando no codician, por ejemplo, el poder del pecado entró a la vida, y yo murió. Entonces descubrí que el derecho de Comandos, que se suponía que trae la vida, trajo espiritual de muerte en su lugar. Pecado se aprovechó de las órdenes y me engañó ; se utilizan los comandos de matarme. Pero aún así, la propia norma es Santo, y sus mandamientos son santa y justo y bueno. Pero cómo puede ser? Hizo la ley, que es buena, causa mi muerte? Obviamente no! Pecado usa lo que era buena para conseguir mi condena a muerte. Así que podemos ver cómo terrible pecado realmente es. Usa Dios es bueno órdenes para sus propios Fines pérfidos. nadie puede obedecer la ley completamente. Está escrito que todos han pecado y quedan cortos de la gloria de Dios, no hay justo, no no. Animal sacrificios proporcionó un temporal que Abarca. Dios estableció para ofrecer una solución permanente al problema del pecado. Pecado es necesario abordar, ya que nos separa de Dios que tiene todo el santo y es pecado. Más mañana. Traducido automáticamente" Me motivo a explicar nuevamente el porque de mis planteamientos de Dios y Ciencia: Todo lo solicitado por Dios Padre en la Sagrada escritura son normas de buen comportamiento y de salud bien sea mental, espiritual o corporal; lo que conlleva a vivir bien, mejor y más tiempo con calidad de vida y sin ofender a los congéneres. Veamos unos cuantos ejemplos:"Acuérdate del día del descanso para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día será  para Jehovah tu Dios. No harás en él obra alguna, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el forastero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días Jehovah hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y reposó en el séptimo día. Por eso Jehovah bendijo el día del descanso y lo santificó.", es Mandato para que aprendamos la administración del tiempo, descansemos y nuestros elementos, animales y cosas descansen, nos acordemos de hacer oración y nos limpiemos tanto mentalmente como espiritualmnete. "“No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.”", una persona debidamente instruida sabe que no requiere desear los elementos o la mujer del vecino porque todo lo que quiere Dios Padre y su creación se lo conceden y con creces en el caso de una compañera en vez de la mujer del vecino, es aquella mujer que le es complemento y realmente le haga feliz. En cuanto a no comer sangre, los sacrificos confirman que la sangre debe ser derramada y no consumida porque a través de la sangre es que se transmiten las enfermedades y virus que en ocasiones son letales al ser humano.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Condiciones para la restauración y la bendición

DEUTERONOMIO Capítulo 30 Condiciones para la restauración y la bendición 30:1 Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 30:2 y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, 30:3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. 30:4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará; 30:5 y te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. 30:6 Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. 30:7 Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. 30:8 Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. 30:9 Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien de la manera que se gozó sobre tus padres, 30:10 cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. 30:11 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. 30:12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 30:13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? 30:14 Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. 30:15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 30:16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 30:17 Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 30:18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 30:19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 30:20 amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

BENDICIONES Y MALDICIONES

deuteronomio: Capítulo 27 Orden de escribir la ley en piedras sobre el Monte Ebal 27:1 Ordenó Moisés, con los ancianos de Israel, al pueblo, diciendo: Guardaréis todos los mandamientos que yo os prescribo hoy. 27:2 Y el día que pases el Jordán a la tierra que Jehová tu Dios te da, levantarás piedras grandes, y las revocarás con cal; 27:3 y escribirás en ellas todas las palabras de esta ley, cuando hayas pasado para entrar en la tierra que Jehová tu Dios te da, tierra que fluye leche y miel, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho. 27:4 Cuando, pues, hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocarás con cal; 27:5 y edificarás allí un altar a Jehová tu Dios, altar de piedras; no alzarás sobre ellas instrumento de hierro. 27:6 De piedras enteras edificarás el altar de Jehová tu Dios, y ofrecerás sobre él holocausto a Jehová tu Dios; 27:7 y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí, y te alegrarás delante de Jehová tu Dios. 27:8 Y escribirás muy claramente en las piedras todas las palabras de esta ley. 27:9 Y Moisés, con los sacerdotes levitas, habló a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel; hoy has venido a ser pueblo de Jehová tu Dios. 27:10 Oirás, pues, la voz de Jehová tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus estatutos, que yo te ordeno hoy. Las maldiciones en el monte Ebal 27:11 Y mandó Moisés al pueblo en aquel día, diciendo: 27:12 Cuando hayas pasado el Jordán, éstos estarán sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín. 27:13 Y éstos estarán sobre el monte Ebal para pronunciar la maldición: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí. 27:14 Y hablarán los levitas, y dirán a todo varón de Israel en alta voz: 27:15 Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén. 27:16 Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:17 Maldito el que redujere el límite de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:19 Maldito el que pervirtiere el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:20 Maldito el que se acostare con la mujer de su padre, por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:21 Maldito el que se ayuntare con cualquier bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:22 Maldito el que se acostare con su hermana, hija de su padre, o hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:23 Maldito el que se acostare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:24 Maldito el que hiriere a su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:25 Maldito el que recibiere soborno para quitar la vida al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén. 27:26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén. Capítulo 28 Bendiciones de la obediencia 28:1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 28:2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 28:3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. 28:4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 28:5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 28:6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 28:7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. 28:8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. 28:9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos. 28:10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán. 28:11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. 28:12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. 28:13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, 28:14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. Consecuencias de la desobediencia 28:15 Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. 28:16 Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. 28:17 Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. 28:18 Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. 28:19 Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. 28:20 Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. 28:21 Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 28:22 Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas. 28:23 Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. 28:24 Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. 28:25 Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. 28:26 Y tus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quien las espante. 28:27 Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. 28:28 Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; 28:29 y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve. 28:30 Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. 28:31 Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. 28:32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. 28:33 El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. 28:34 Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos. 28:35 Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. 28:36 Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. 28:37 Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. 28:38 Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. 28:39 Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá. 28:40 Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. 28:41 Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. 28:42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. 28:43 El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. 28:44 El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. 28:45 Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; 28:46 y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. 28:47 Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, 28:48 servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. 28:49 Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; 28:50 gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; 28:51 y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte. 28:52 Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. 28:53 Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. 28:54 El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; 28:55 para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. 28:56 La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, 28:57 al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades. 28:58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, 28:59 entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; 28:60 y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán. 28:61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido. 28:62 Y quedaréis pocos en número, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehová tu Dios. 28:63 Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella. 28:64 Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra. 28:65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; 28:66 y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida. 28:67 Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos. 28:68 Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre. Capítulo 29 Pacto de Jehová con Israel en Moab 29:1 Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos en Horeb. 29:2 Moisés, pues, llamó a todo Israel, y les dijo: Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto a Faraón y a todos sus siervos, y a toda su tierra, 29:3 las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las señales y las grandes maravillas. 29:4 Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír. 29:5 Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie. 29:6 No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra; para que supierais que yo soy Jehová vuestro Dios. 29:7 Y llegasteis a este lugar, y salieron Sehón rey de Hesbón y Og rey de Basán delante de nosotros para pelear, y los derrotamos; 29:8 y tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubén y a Gad y a la media tribu de Manasés. 29:9 Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis. 29:10 Vosotros todos estáis hoy en presencia de Jehová vuestro Dios; los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los varones de Israel; 29:11 vuestros niños, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua; 29:12 para que entres en el pacto de Jehová tu Dios, y en su juramento, que Jehová tu Dios concierta hoy contigo, 29:13 para confirmarte hoy como su pueblo, y para que él te sea a ti por Dios, de la manera que él te ha dicho, y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 29:14 Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, 29:15 sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros. 29:16 Porque vosotros sabéis cómo habitamos en la tierra de Egipto, y cómo hemos pasado por en medio de las naciones por las cuales habéis pasado 29:17 y habéis visto sus abominaciones y sus ídolos de madera y piedra, de plata y oro, que tienen consigo. 29:18 No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Jehová nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo, 29:19 y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed. 29:20 No querrá Jehová perdonarlo, sino que entonces humeará la ira de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y se asentará sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo; 29:21 y lo apartará Jehová de todas las tribus de Israel para mal, conforme a todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley. 29:22 Y dirán las generaciones venideras, vuestros hijos que se levanten después de vosotros, y el extranjero que vendrá de lejanas tierras, cuando vieren las plagas de aquella tierra, y sus enfermedades de que Jehová la habrá hecho enfermar 29:23 (azufre y sal, abrasada toda su tierra; no será sembrada, ni producirá, ni crecerá en ella hierba alguna, como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Zeboim, las cuales Jehová destruyó en su furor y en su ira); 29:24 más aún, todas las naciones dirán: ¿Por qué hizo esto Jehová a esta tierra? ¿Qué significa el ardor de esta gran ira? 29:25 Y responderán: Por cuanto dejaron el pacto de Jehová el Dios de sus padres, que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto, 29:26 y fueron y sirvieron a dioses ajenos, y se inclinaron a ellos, dioses que no conocían, y que ninguna cosa les habían dado. 29:27 Por tanto, se encendió la ira de Jehová contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro; 29:28 y Jehová los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con grande indignación, y los arrojó a otra tierra, como hoy se ve. 29:29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.